Translate

lunes, 11 de julio de 2016

La pérdida








Es un complot anímico que me encierra el corazón sin agua, me deshidrato y me olvido de llorar las batallas perdidas.
Miro a mi alrededor y lo único que veo son las caretas sonrientes, un vaivén de sueños baratos manipulados por unas manos grandes, familiares, unas manos que un día me abrazaron y me acunaron para darme la vida. Ahora solo me pinto con la sangre que mis aliados han derramado en esta batalla tan insípida, me mienten, me engañan, me ven como a un títere y un despojo del sentimiento que tanto les había unido.
El lema de mi vida: Una voz dulce y cálida se reproduce en el cassette de mi corazón y el veneno se esparce lentamente por mis heridas dándome a la vez la cura que tanto anhelan mis miedos.
La mentira:
"Mañana te llamaré e invertiré en ti todo mi tiempo, mi afán y mi cariño"
"Mañana volveré a ti y te encerraré en mi corazón para que puedas tener calor"
"Mañana podrás volver a respirar el oxigeno superfluo de mis besos"
"Mañana entenderás que todo sana y te limpiaré las heridas que te hice antaño"
"Mañana bailaremos con los recuerdos que tanto nos han pesado y cuando se acabe la canción todo
 habrá terminado."
"Mañana, amiga, hermana, hija, corazón, amor, sol de mi vida, te querré"

Vivo en una continúa muerte letal, pienso que mañana sera mañana y me doy cuenta como el reloj determina las horas, que hoy nunca es mañana que mañana nunca será hoy y que siempre viviré en el retorno de un día que jamás llego.

sábado, 7 de mayo de 2016

La sandía que no volvió jamás


"La cruz y la culpa"






Estoy en una frontera donde nadie grita al otro lado: Salvar
solo se esconden en los agujeros que hay en las piedras de mi hogar
y ahora es cuando todo se convierte en ceniza y mar.
Siempre pienso que mañana la marea habrá bajado y volveré a comer sandía en el verano,
pero no,
nunca hay un manto soleado en el cielo y el verde hace años que no lo veo.
Entonces yo ya no se si debería arrancarme los ojos, la lengua, los oídos y sabe Dios que otros sentidos tenemos para por fin así olvidarme de lo que era ser feliz.
Cobarde me llamarían, yo por lo menos me tiraría espadas para que recordase mi situación de encrucijada. La gente tal vez me llamaría <<espíritu libre>> por hacer de este sufrimiento una condena mas a menos.
Mi corazón lo único que quería era que el mar no hubiese arrasado con mi hogar y poder comer sandía en el verano, haciendo de mi boca una mueca de felicidad.
pero
aquí estamos, sorda, muda, ciega, tullida del alma y sin mi vida; preguntándome


                                                       ¿Qué le pasa al tiempo?

jueves, 7 de enero de 2016

Un día de estos me arrancare la piel y te la regalaré como premio






En aquel tiempo que me perseguía el miedo y la desolación,
fue frágil aquel invierno en el páramo de su cuarto.
Nunca se me olvidará como la sangre le recorría por sus ojos
y a mi solo me quedaba veneno en los míos.

Fue un frío otoñal, la lluvia hacia de nosotros un par de sombras en
un parque de amapolas sin tinta o vida alguna.
Yo yacía en mucho engaño y él había vuelto a ensuciarse
en cualquier medias de otra.

El último día que le vi,
llevaba la camisa rota y el corazón a destiempo.
En cambio yo, estaba con ganas de hacer ruido en su soledad.


Ahora que llegó la primavera,
recordando viejos momentos,
ahora solo le digo esto:
-Que jaleo, yo solo estoy escuchando el latido de tu corazón.-